miércoles, 10 de junio de 2015

RECÓGEME LA MIERDA


Todo hijo de perra necesita de otros que recojan su mierda. Pero, ¿cómo convencer a alguien para realizar tal tarea? Se necesita convencer al recogedor que es necesario hacerlo, que no queda más remedio. Y, lo más importante, hacerle creer que es su deber y responsabilidad. En definitiva que acabe pensando que es su propia idea.

“Vida de perros” , “perra vida”, “ día de perros”, “ amores perros”… Expresiones populares que asocian conceptos como soledad, abandono o tristeza con la vida canina. De lobo gris a perro familiaris. En la sociedad de los canis también existen castas. Perros de compañía, de policía, guías, pastores, cazadores, guardianes, de pelea, salvavidas, corredores, actores, equilibristas, modelos y hasta cosmonautas. Todos estos con correa y privilegios. Luego están los callejeros, abandonados y expuestos a la represión de las perreras. Acabarán entre barrotes y la mayoría serán ejecutados. Los afortunados salvarán la vida reinsertados en el sistema con un nuevo amo. No se permite estar al margen. También existen perros salvajes. Me refiero a los que viven en libertad, por ejemplo en Sri Lanka,  y no como expresión,“… se comportaron como perros salvajes ”.

En cualquier caso, nos parece escandalosa la presencia de perros en libertad por nuestras calles. Sin amos, aparentemente anárquicos. Por el contrario, cuando sabemos de perros que viven en lujosos hoteles, que lucen joyas y ropas de marca y que comen en platos de diseño, no expresamos ni tan siquiera sorpresa.

Los Canis lupus familiaris provienen del Gran Gris, no hay duda. Aún existen lobos en la sombra.  Joder, como me gustaría ser can en  Sri Lanka.


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